|
Enter content here
Algunas personas experimentan cambios de estado de ánimo
serios con los cambios de estación. Pueden dormir en exceso, tener pocas energías y deseos de comer dulces y
alimentos con mucha harina. También pueden sentirse deprimidas.
Aunque los síntomas pueden ser severos, suelen desaparecer. Este cuadro es un trastorno afectivo estacional (SAD, por
sus siglas en inglés). Suele ocurrir en el invierno. Un tipo menos común de SAD se presenta en el verano.
¿Cuál es la causa del SAD? Algunos especialistas
piensan que es una falta de rayos solares durante el invierno, cuando los días son más cortos. En los Estados
Unidos, es mucho más común en los estados del norte del país. La fototerapia, en la que los pacientes
se exponen a un tipo especial de luz durante 30 minutos todos los días, suele ayudar. Otros tratamientos incluyen:
- Medicinas
- Cambios en la dieta
- Aprender a manejar el estrés
- Viajar
a un lugar con clima soleado durante el invierno
- Caminatas por los menos 30 minutos al día,
bajo la luz solar
Es una forma de depresión que ocurre en relación con las estaciones,
lo más común es que comience en invierno.
Causas, incidencia y factores de riesgo
El trastorno afectivo estacional (TAE) puede comenzar
en la adolescencia o principios de la adultez y, como cualquier otra forma de depresión, ocurre con más frecuencia
en las mujeres que en los hombres. La mayoría de las personas que padecen "depresión de invierno"
o "claustrofobia" no tienen trastorno afectivo estacional.
Se desconoce la causa de este trastorno, pero se cree
que está relacionada con varios factores como:
- La luz ambiental
- La temperatura
corporal
- La regulación hormonal
Existe una forma rara que ocurre en el verano.
 |
 |

Síntomas de La Depresión Estacional
- Disminución de la actividad durante horas
de la tarde, acompañada de disminución de la energía y la concentración
- Deseos vehementes por consumir carbohidratos
- Disminución
del interés por el trabajo u otras actividades importantes
- Depresión que aparece al comenzar el otoño o el invierno
- Aumento del apetito con aumento de
peso
- Aumento del sueño y somnolencia diurna excesiva
- Falta de
energía
- Movimientos lentos, perezosos, letárgicos
- Aislamiento social
 |